Madrid, 30 de enero 2010- La Asociación Cultural Zayas celebró anoche una cena coloquio en su sede madrileña de la calle Príncipe de Vergara, donde el principal tema a debatir fue la presidencia española europea. Para ello contaron con la presencia del europarlamentario y vicepresidente del parlamento europeo Alejo Vidal- Quadras. El europarlamentario, con su característica amenidad, explicó el funcionamiento general de las principales instituciones europeas a la luz del nuevo Tratado de Lisboa, así como el papel de España como estado presidente de la Unión Europea. Alejo Vidal - Quadras se refirió a uno de los, a su criterio, desafortunados objetivos marcados por la administración Zapatero para su presidencia europea, cual fue la posibilidad de imposición de sanciones a aquellos estados miembros que no cumplan los criterios que se marquen desde Europa en política económica. Estados como el alemán, el francés o el británico inmediatamente replicaron el discurso de Zapatero. Así mismo el europarlamentario puso de manifiesto las contradicciones entre el discurso mantenido por Zapatero a nivel interno con el que ahora hace desde la presidencia europea, como, por ejemplo, al plantear la flexibilidad del mercado laboral clave para la recuperación económica. Especial interés tuvo el turno de ruegos y preguntas, en el que se le cuestionó acerca de la posibilidad de que España sea expulsada de la zona euro por las consecuencias especialmente graves que la crisis económica mundial está causando en nuestro país. El vicepresidente del parlamento europeo explicó que Zapatero se ha comprometido a cumplir el pacto de estabilidad en el 2013 y que habrá que ver cómo lo cumple. Por su importante papel desempeñado en la política catalana, fue preguntado sobre la esperada sentencia del Tribunal Constitucional acerca del Estatut. Resultó contundente al afirmar que la sentencia ya es lo de menos, pues el propio estatuto de Cataluña ha matado la Constitución del 78. El hecho de que los nacionalistas catalanes ya se hayan adelantado a afirmar que en caso de una sentencia contraria, no la acatarán, es prueba, a juicio de Alejo Vidal-Quadras, de que el estado de las autonomías promulgado tras la constitución de 1978 ha descarrilado. |